Gracias, Hazte Oir

Podemos CM /

Escrito por Hugo Martínez Abarca.
Publicado en Quien mucho abarca.

Ha debido de ser sorprendente para los fanáticos de Hazte Oír encontrarse tan solos. No hace muchos años eran legión los tertulianos y políticos de los que daban caché liberal a un buen evento que les aplaudían, intervenían en sus aquelarres, les acompañaban en sus manifestaciones de odio y discriminación, reían las gracietas sobre transexuales en las televisiones más ultras, recibían sus premios. Eran los años en los que el PP recurría el derecho de todo ciudadano español a casarse con quien amase sin que ello perjudicase a nadie más que a los fanáticos y se iba a las manis de Hazte Oír como eje de su oposición a lo mejor del gobierno de Zapatero.

No muchos años después se ven solos. No hay quien defienda su basura. Quienes la festejaban hace tan poco hoy se intentan colar a codazos para salir en la foto de quienes siempre defendieron la igualdad, la libertad y la diversidad.

¿Han cambiado ellos? Resulta bastante difícil de creer dado que no hay ninguno que haya pedido disculpas por luchar contra la felicidad de otras personas, por luchar por la discriminación y contra la libertad. La gente tiene derecho a cambiar, claro que sí. Pero cuando alguien que ha luchado contra los derechos de otros se da cuenta de que hay que defender esos derechos reconoce que la actitud que tuvo fue impresentable y tal reconocimiento siempre es recibido con infinita comprensión.

Más que cambiar han entendido el profundo cambio en la sociedad española. Puede que incluso entonces no compartieran el odio, que simplemente les diera igual y que pensaran que les era rentable. Como ahora les es rentable hacerse los ofendidos. Bienvenido sea el cambio en el mercadeo de valores, pero no seamos ingenuos.

En cualquier caso hay que agradecer a los fanáticos de Hazte Oír que ellos no se hayan dado cuenta de su absoluta soledad. Porque han sido tan imbéciles que gracias a su autobús del odio España ha tenido la más importante y eficaz campaña de sensibilización contra la discriminación de las personas transexuales que hemos tenido nunca en España. Gracias a su intento de sembrar odio las tertulias, las columnas y los discursos políticos se han dedicado a defender la libertad, la diversidad y a explicar la situación de niños y niñas transexuales. El sentido común de los españoles ha avanzado muchísimo y muy rápido en estas materias, pero estos días hemos tenido un feliz empujón.

Hay que dar las gracias a la gente de Hazte Oír por haber sido tan imbéciles de no darse cuenta de que con su odio ayudaban a enterrar un poco más hondo su fanatismo inquisitorial.